sábado, enero 06, 2007

Tormenta de Arena


Releyendo esta mañana "La Tempestad" volvió a mi cabeza el tema de las máscaras y el año nuevo. En el epílogo, Próspero se descubre al público, se quita la máscara y se muestra completamente vulnerable y humano, ha perdido todos sus poderes y pide al público clemencia y ayuda (a más de uno nos vendría bien aprender a hacer lo segundo). El personaje de ficción se mezcla con el actor de carne y hueso, caen las máscaras, se rompen los espejos y dan paso a los aires que penetran y purifican cada rincón de aquella casa en la isla desierta...Tengo que hacer limpieza para evitar que la arena del desierto que el pingüino acostumbra a dejar cada vez que viene a visitarme, se acumule de nuevo en la terraza...

Ahora magia no me queda
y sólo tengo mis fuerzas,
que son pocas. Si os complace,
retenedme aquí, o dejadme ir.

Liberadme de estas vendas
con vuestras bondadosas manos
Vuestro aliento hinche mis velas
o fracasará mi idea,
que fue agradar. Sin dominio
sobre espíritus o hechizos,
me vencerá el desaliento
si no me alivia algún rezo
tan sentido que emocione
al cielo y excuse errores.
Igual que por pecar rogais clemencia,
libéreme también vuestra indulgencia
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And now my charms are all o'erthrown
And what strength I have's mine own
Which is most faint; now t'is true
I must here be released by you

But release me from my bands
With the help of your good hands
Gentle breath of yours my sails
Must fill, or else my project fails,
Which was to please. Now I want
Spirits to enforce, art to enchant
And my ending is despair,
Unless I be relieved by prayer

Which pierces so that it assaults
Mercy itself and frees all faults
As you from your crimes would pardon'd be
Let your indulgence set me free.

William Shakespeare "La Tempestad"

2 comentarios:

Dulce Locura dijo...

¿Algo así como el Ave Fénix?

Un saludo

Iohannes Dei dijo...

Mal que se acumule esa arena, si bien nos parece grato pisarla y apisonarla con nuestras suelas, como si de una limaña fuera.