miércoles, enero 10, 2007

El Árbol de la Vida

"Yo creo que los números primos son como la vida. Son muy lógicos pero no hay manera de averiguar cómo funcionan, ni siquiera aunque pasaras todo el tiempo pensando en ellos"

Mark Haddon "El curioso incidente del perro a medianoche"

Por más vueltas que le doy, hay cosas que no me entran en la cabeza. Me tengo por un ser racional, capaz de al menos hacer el intento por comprender las maneras y formas de actuar del ser humano, con la mentalidad abierta a cualquier posibilidad. Pero será por eso que nunca quiero perder la capacidad de sorprenderme por lo que últimamente no dejo de hacerlo, de sorprenderme digo. Ayer acudí a una tienda de telefonía para hacer un recado que tenía pendiente para una amiga y con los ojos como platos ví como ocurría la siguiente escena:

-Pareja de abuelillos: Hola buenos días, es que me ha llegado esta factura de 375€ acumulándome 2 pagos de un plan que contraté por el mes de Octubre y aquí tengo la factura con sólo 4 llamadas este mes. ¿No se puede pagar a plazos? Mire que lo contraté hace ya tres meses y me viene ahora todo de golpe y con la pensión pues...
Sin dejarle terminar irrumpe la dependienta que había estado mirándolos con desprecio y con muy pocas ganas de hacer nada por la vida en general y por su caso en particular:
-Dependienta: Nosotros no podemos hacer nada, tiene que llamar al 1004, nosotros no llevamos facturación
-Pareja de abuelillos: Pero es que yo esto lo contraté con aquel señor de allí, ¿No podría usted hablar con ellos para que me lo dividieran en 2 o 3 pagos?
-Dependienta: (con más cara de asco y desprecio como si el simple contacto verbal con la pareja fuera a contagiarle cualquier tipo de enfermedad). Se lo voy a decir por si no se ha enterado la primera vez, que llame al 1004, que si no sabe usted que número es se lo voy a apuntar aquí para que se lo marque su hija o su vecina. ¡Siguiente!

En ese momento me sentí avergonzado de pertenecer a la raza humana. Aunque se excediera minimamente en sus cometidos laborales ¿Realmente le habría costado tanto trabajo realizar una sóla llamada ella misma para aclararles que opciones tenían de pago?. Sólo eso, algo tan simple como eso.
La dependienta de la tienda no estaba dispuesta a saltarse todo el proceso burocrático (además de no tener ganas de realizar su buena acción del día). Y es que desde el mismo nacimiento el ser humano es encadenado al grillete de la burocracia: tiene un número de seguridad social, un DNI, un número de cuenta en el banco... Cuesta creer a veces que somos algo más que números, pero parece ser que a otros tantos precisamente no les cuesta creerlo tanto y por eso se mezclan conceptos. Algo tan simple como que dos personas se quieran y deseen estar juntas se topa con el problema burocrático (aunque no se si este es el término) de unos números en el número de una cuenta de un banco.
Creces, te conviertes en una persona adulta y comienzan a ahogarnos los números de la hipoteca, de la luz, del agua, del coche...Envejeces y más números: la pensión, la jubilación...Todo organizado milimétricamente desde que ves la primera luz de la vida hasta que se funde la bombilla. La burrocracia de los burros.
Sé que algún matemático sería capaz de describir la belleza del árbol de arriba mediante números (¡La vida convertida en números!) y quiero pensar que no son todos pares o impares, que también están los primos y que la mayoría, de hecho, formamos parte de éstos últimos. Espero no estar equivocado.

5 comentarios:

Dulce Locura dijo...

Pues la verdad que yo también espero que seamos algo más que números. No me gustan las matemáticas :P

Un beso dulce


PD: Y es una pena que haya humanos tan deshumanizados...

Iohannes Dei dijo...

El cálculo de un mundo con ecuaciones ya está reflejado en Matrix...confiemos en que no lleguemos a ese extremo.

Anónimo dijo...

Gracias por todo pingü.

Quique dijo...

Me ha gustado mucho tu texto y realmente me ha dado ASCO leer lo de la dependienta maleducada esa.

Pero te hago un apunte, los números primos son pares e impares. Vaya, que salvo el 2 que es par, los demás son todos impares...

Los veinte primeros números primos son: 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29, 31, 37, 41, 43, 47, 53, 59, 61, 67 y 71.

And so on...

Carmencilla dijo...

Los números, como las palabras, nos ayudan a organizar conceptos. No podemos vivir sin números, ni sin palabras.
Lo importante es darles el valor adecuado, y saber contar, contar seres amados, sensaciones, experiencias, pensamientos dulces y amargos...darle vida a los números deshumanizados e inertes.