domingo, enero 21, 2007

En casa, sin hogar


"Las personas somos como los instrumentos musicales si sabes tocarlos puedes sacar de ellos melodías perfectas, pero la mayoría de las veces andamos por el mundo completamente desafinados tocando cada uno una partitura diferente que el otro no conoce"

"Bienvenido a Casa" David Trueba

Hace pocos días estuve disfrutando de esta estupenda pelicula y esta frase se me quedó grabada, imagino que por todo lo que está ocurriendo a mi alrededor. Al fin y al cabo, imagino que todo se resume en los problemas del proceso comunicativo que de peor o mejor manera todos intentamos mantener. Cuando a uno le da por tocar el violonchelo y el otro está liado con el esraj; una parte se conoce las 9 sinfonías de Beethoven como la palma de su mano y la otra está por escuchar la discografía completa de los Mojinos Escocíos; o se busca un momento para sentarse y decidir salomónicamente comprar las entradas para el mismo concierto, o sin lugar a dudas las notas van a salir discordantes (como las que me salen a mi cada vez que intento retomar el piano). Tendrían que darnos desde el nacimiento un curso intensivo de luthier para enseñarnos además de cómo reparar los instrumentos, cómo afinarlos. Pero ¡ay! cada instrumento tiene sus características propias y su melodía preferida, ahí está la gracia ¿no?.
Cuando el concierto se realiza en la misma casa de ladrillos compartidos, dicen que es mucho más fácil que la partitura suene armónica. Las notas estridentes empiezan a aparecer cuando uno de los componentes de la orquesta se siente paria y descubre que está en casa, pero sin hogar, ha perdido hasta su propio cuerpo, pues al otro músico se le ha olvidado qué cuerdas debía tocar. En ese preciso instante hay que sentarse a decidir qué partitura se va a tocar. ¡Por Dios, qué ganas tengo de tener mi sólución habitacional!


Ésta es la canción del lado equivocado del lugar
en el que estoy atado al suelo por el sonido más solitario
que late desde dentro y me está inmovilizando

Ésta la página del escenario más vacío
una jaula o la cruz más pesada jamás hecha
un indicador de la trampa más mortífera ingeniada

Te doy las gracias por traerme aquí
por mostrarme mi hogar
por cantar estas lágrimas
Por fin he descubierto que pertenezco aquí.

El calor y las sábanas de un enfermizo dulce olor
que se agarran a mis pies y rodillas
me ahogan al compás de un ritmo desesperado.

Te doy las gracias por traerme aquí
por mostrarme mi hogar
por cantar estas lágrimas
Por fin he descubierto que pertenezco aquí.

Me siento como en casa
Debería haberlo sabido
desde el primer aliento.

Dios me envía al único y verdadero amigo que considero mío
para fingir que la próxima vez lo enmendaré
y me haré amigo del glorioso fin del camino.

Te doy las gracias por traerme aquí
por mostrarme mi hogar
por cantar estas lágrimas.
Por fin he descubierto que pertenezco aquí

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Here is a song from the wrong side of town
Where I'm bound to the ground by the loneliest sound
And it pounds from within and is pinning me down

Here is a page from the emptiest stage
A cage or the heaviest cross ever made
A gauge of the deadliest trap ever laid

And I thank you for bringing me here
For showing me home
For singing these tears
Finally I've found that I belong here

The heat and the sickliest sweet smelling sheets
That cling to the backs of my knees and my feet
Well I'm drowning in time to a desperate beat

And I thank you for bringing me here
For showing me home
For singing these tears
Finally I've found that I belong

Feels like home
I should have known
From my first breath

God send the only true friend I call mine
Pretend that I'll make amends the next time
Befriend the glorious end of the line

And I thank you for bringing me here
For showing me home
For singing these tears
Finally I've found that I belong here

Depeche Mode "Home"

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando creemos que andamos perdidos en el proceso comunicativo... o algo liados..., una buena solución es mirar a los ojos; claro que para eso hay que saber mirar, porque decía un sabio de por ahí que saber mirar es saber amar.

Dulce Locura dijo...

Yo tenía un profesor en el conservatorio que me decía que para aprender a tocar bien un instrumento , hacía falta una vida entera. Lo mismo ocurre para conocer a una persona.

Un beso dulce


PD: No he visto esa película, ¿me la recomiendas?

Anónimo dijo...

El sabio que dijo tal gilipollez era alguien que jamás diría eso a lo que otro pueda pensar o hacer... creo que le llamaban respecto... no me importa volver a decirlo.

Anónimo dijo...

Respeto Juan de Dios, respeto... no hacen falta muchas luces para saber de errores con el teclado... Tu escribiste "presioso" y nadie se cachondea... ve al fondo.

Evanggelos dijo...

Completamente recomendada dulce locura, no es una obra de arte, pero es de esas películas que estás viendo y dices "como la vida misma" con todas sus miserias y todas sus alegrías.Un besote