miércoles, agosto 23, 2006

La visita


Un viernes de Agosto. Todos mis esfuerzos por escapar de nuevo junto al mar se habían vuelto a truncar. ¡Qué le vamos a hacer!. Pues claro que vamos a hacer algo, me niego a que la modorra y la apatía se vuelvan a apoderar de mi de nuevo. Un par de llamadas de teléfono, una estupenda compañía y el coche con gasolina hasta las orejas para hacer kilómetros.
No sabía que esperar, no imaginaba como me iba a recibir...desde la última visita habían pasado muchas cosas. Yo seguía siendo el mismo, con unas cuantas tiritas en el corazón, pero con la misma esencia. Pero ¿Y ella? ¿Me reconocería? ¿Me miraría desde las alturas y me rechazaría al ver que estoy mudando la piel, que soy algo más feo?...Precisamente mirando a las alturas se descubría un inmenso, limpio y precioso cielo azul. El sol que vino todo el camino jugueteando entre las nubes, brillaba con tal fuerza que era un placer sentarse en el Paseo de los Tristes, cerrar los ojos y mirando hacia arriba, dejar que calentara mi frente, mis sienes, mis manos y algo más...Un calor que llegó a atravesar mi cuerpo e inundarlo completamente de una paz indescriptible. Por un instante acaricié con las llemas esos escurridizos momentos de felicidad, esos momentos en los que entre vivir y soñar, te das cuenta que eres/has sido feliz.
Contra todos mis pronósticos, ella me estaba esperando con los brazos abiertos, como una madre espera a su chiquillo al volver del colegio. Estaba desnuda frente a mi, me ofreció su sexo, se abrió como una flor para que disfrutara de sus aromas, de sus especias, de su mezcla de olor a verde y agua; ese olor que tan grabado tengo en la memoria desde hace ya años. Me arrancó un trozo de mi, ese que ella sabe que estaba intentando evitar a toda costa. Se llevó la melancolía, no se como lo hizo pero no dejó que apareciera. "Se va, se va, se fue..." me susurraba al oído mientras su voz se mezclaba con las aguas del Darro.
Sus puertas estaban abiertas de par en par y la vida bullía en cada uno de sus rincones. Y fue en ese torrente de energia cuando poco a poco me descubrí viviendo: tomando un té en la calle Elvira, disfrutando de las miradas de otros, excitándome con una sonrisa...
Se me dio en cuerpo y alma como sólo ella sabe hacer, como siempre ha hecho y yo decidí que podría haber muerto en ese mismo momento, con mi rosa de alejandría, rosa amarilla.

Rosa de Alejandría, rosa amarilla.
Alejarme quiero. Adentrarme en el silencio.
Alejarme quiero
de esta vida que yo vivo sin convencimiento.
Y adentrarme en el tiempo de las luces,
barros vivos encendidos por la manos
del misterioso alfarero.
Alejarme quiero. Adentrarme en el silencio.
Caminar sereno. Abandonar esta senda.
Alejarme quiero.
Andar en los atrojes
con las golondrinas de azuladas plumas.
Convertirme en caja de medir fanegas,
arrobas, celemines; ser trigo en las eras,
nunca polvo en las aceras.
Rosa de Alejandría, rosa amarilla.
Hoy has de ser mi guía, la luz que brilla.
Faro de mediodía, rosa sencilla.
Rosa de Alejandría, rosa amarilla.
Con las flores de un campo encendido
como un San Francisco entre jarales vivos
de lagartos, vivo.
De quimeras me alimento,
con simplezas me contento.
Mozas de risueño gesto en calma me encuentran
como a un Góngora perfecto,
perviviendo lejos del bullicio,
con mi rosa amarilla, con mi rosa de los precipicios.
Alejarme quiero. Adentrarme en el silencio.
Alejarme quiero. Abandonar esta senda.
Alejarme quiero.
Rosa de Alejandría, rosa amarilla.
Hoy has de ser mi guía, rumbo entre islas.
Faro de mediodía, rosa sencilla.
Rosa de Alejandría, rosa amarilla.

Manolo García "Rosa de Alejandría"

8 comentarios:

Iohannes Dei dijo...

La rosa amarilla me la encontré en la tumba de Dante, en la ciudad italiana de Rávena. Pongo la mano en el fuego por que sé que quien la puso allí sabía por qué la seleccionó de ese color.
El misticismo se expresa a través de la naturaleza en el color amarillo. Y existen muchos arcanos detrás de él. Pero este es un asunto que no cabe en este exiguo espacio.
Buena elección. Lo que siento es que te sigas viendo conforme a tu sentimiento de desengaño y pena, que te consideres feo -ya sabes lo que te digo siempre, ya sabes que no te miento-
(yo ya he pasado la primera fiebre, y eso que fue una noche).
Joan de Deu

Quique dijo...

"ofreciendome su sexo"
"excitándome con una sonrisa"

¡¡Necesitas urgentemente un polvo!!

Jajaja, muy bonito todo :D ¡Lástima la canción de Manolo García!

Un beso muy gordo, ¡espero que la próxima vez que veas la Alhambra sea conmigo! Aunque a mi estos misticismos no me van mucho. Besos.

javi-al dijo...

Has tardado en actualizar el blog, pero vaya, parece que la visita a Granada te ha inspirado, ¿qué tendrá Granada? ¿Será la Alhambra? ¿Por qué nos recreamos tanto en recordar un pasado que ya no volverá? ¿Y por qué nos empeñamos en estar con quién no quiere estar?

Iohannes Dei dijo...

Como hice con la colección anterior de poemas, las dedicatorias se mantendrán cuando se publiquen. "El diamante", acuérdate, lo comenzaste tú. Por lo demás,insisto en que eres más claro al tamizar lo que escribes (¿intentarás algún poema? No todos tienen por qué salir con "depres").

Haykus dijo...

Buenas preguntas las de javi-al... esa última va dirija, diréctamente, a ese sexo abierto que te ofrece la ciudad. Pareciera más bien que lo buscas para verter en él lágrimas de un pasado que ni tú siquiera quieres que vuelva. El volver a lugares vividos puede resultar hasta mágico; incluso es probable que encontremos en ellos otra puerta abierta al futuro que ansiamos. ¿Sería posible que encuentres, en una de esas mil puertas de la Alhambra, la entrada a un mundo senero donde las dependencias no seas, de nuevo, objeto de dolores?. No se tiene lo que no se intenta. Piensa en aquello de... todos los hombres me aman, solo no lo hacen quienes no me conocen¡¡¡

Haykus dijo...

Pasión
No, no digas que yo me muero
Amor, mi vida es sufrimiento
Yo te quiero en mi camino
Por vos cambiaba mi destino

Ay, abrazame esta noche
Y aunque no tengas ganas
Prefeiero que me mientas
Tristes breves nuestras vidas
Acercate a mí, abrazame a ti por Dios
Entregate a mis brazos

Tengo un corazón ganando
Yo sé que vos me estas escuchando
Con mis lagrimas te quiero
Pasión, sos mi amor sincero

Ay, abrazame esta noche
Y aunque no tengas ganas
Prefeiero que me mientas
Tristes breves nuestras vidas
Acercate a mí, abrazame a ti por Dios
Entregate a mis brazos

(Rodrigo Leão/ Lula Pena)

QUE GRANADA TE APORTE Y DESCUBRA CUANTO LLEVAS EN TI... NO ESPERES MÁS¡¡¡ TODO ES AÑADIDURA.

javi-al dijo...

Gracias Haikus, seguro que con el tiempo todo va mejor, pero reconoce que a veces nos gustan más las persona s que no nos hacen caso que a las que les gustamos, creo que esto me ha hecho perder muchas oportunidades, no se al resto.

Haykus dijo...

Tienes razón javi, el regusto por lo absurdamente inalcanzable... mientras nos perdemos lo que hay al lado... eso nos pasa a todos, pero luego das la vuelta atras, dices... ostia¡¡¡¡ y te pones las botas.