martes, octubre 17, 2006

La Mirona

A tantos y tantos que en más de una ocasión nos hemos quedado en la orilla en vez de zambullirnos en el mar...


Yo conocí una chavala
que no hacía sino mirar.
No había poder ni alcabala
que lo pudiera evitar
¿Qué más le podía importar?
Sólo mirar y mirar







Se ponía a mirar al suelo











Se ponía a mirar al cielo








Horas y horas ve que ve.

Y nadie sabía por qué








Pero después de ganar
todas las competiciones









dejó a sus ojos gozar
de unas buenas vacaciones







Tim Burton "La melancólica muerte del Chico Ostra"

1 comentario:

Amanda dijo...

agggggggggggh!! yo tambien tengo este librooo!!! que fuerte!!